Las grietas del sistema ya no se ocultan; y el resplandor del capital se desvanece.

Imagen de portada: Isaías Campaña, 19 de agosto, 2021. Lastre de la desigualdad económica y social a nivel global. 

Autoría: Felipe Jara Carrasco.

“Estoy ya cansado de estar endeudado
De verte sufriendo por cada centavo
Dejémoslo todo y vámonos para Miami”
 
Bacilos.

En el verso anterior, se puede entender como una forma de expresión del comportamiento social en el tema. Lo primero es cómo una persona puede estar envuelta en deudas, las cuales muchas veces se pagan endeudándote en otra entidad bancaria o queriendo escapar de tu país; y hasta cierto punto, cualquiera de estas dos reacciones se pueden llegar a comprender. Llama también la atención que el capital más valioso de la sociedad de hoy en día sea un pedazo de papel que está duplicado millones de veces en diferentes números y colores, buscando a la persona que pueda hacer uso de ello y así poder ser intercambiado nuevamente, siguiendo un ciclo sin fin.

Muchas veces, la democracia y su escalón jerárquico se ha encargado de imposibilitar el ascenso económico en gran parte de la sociedad; y siendo crítico, fortaleciendo las riquezas de algunos pocos, sin poder romper las barreras de la supuesta ideología económica instaurada hace varios años en el país que se representa con la famosa frase “el pobre es pobre porque quiere”.

Esta frase postula algo completamente falso; y se puede ver que, dentro de la sociedad, esa famosa frase no ve las distintas clases sociales, ni tampoco distingue factores como la educación, el estatus social o simplemente los modos de vida.

Si nos basamos en los primeros hechos económicos en un espacio social, nos dirigimos a la Grecia antigua, sociedad donde ya se usaba una moneda como intercambio económico. Esta moneda fue un fenómeno que se difundió muy rápidamente, y para el siglo V a.C. se observaba una alta monetización de la economía griega, la cual seguía en un aumento considerable en los órdenes políticos y sociales de esta civilización. Esto se argumenta con palabras del filósofo griego Aristóteles:

“El cambio hacia una mentalidad monetaria, de igual forma, se evidencia en las tragedias griegas, las cuales no solo muestran la existencia de una mentalidad mercantil, sino que también hacen evidente los cambios de mentalidad que surgieron como consecuencia del dinero y que tuvieron varias implicaciones sociales y culturales”. (Bodmer. J, 2009)

Lo planteado nos lleva a entender que la moneda era un cambio generacional del Estado griego para crear una unidad de cuenta y escoger los metales preciosos, como las cosas que iban a corresponder a la descripción de una unidad de cuenta. Algo que se sigue haciendo hasta la actualidad para definir ciertos productos valiosos para cada persona en un número escrito en una hoja de papel que se va intercambiando.

Si extrapolamos este tema a una democracia repleta de falencias respecto de la repartición del dinero, el intercambio de este ha sido injusto para varios sectores de la población, dando énfasis al modelo económico; mismo modelo que alguna vez se dijo que a lo menos “sería enriquecedor para todos y todas”; resultando en una historia mal contada, la cual llevó al desorden e ira de más de la mitad población. Todo esto genera, dentro de grupos sociales, el marcado simbolismo de huelgas, paralizaciones y marchas; para que así de una vez por todas la distribución del capital sea justa para la población, y no solo esté dentro de un 1% de la pirámide social.

Con lo descrito anteriormente, se me viene a la cabeza una definición de “democracia” de Isaiah Berlin y Karl Popper que desarrollaron, la cual es pertinente para el tema pues “lo más importante hoy día es liberar a los individuos y a los grupos del control agobiante que les impone una élite dirigente que habla en nombre del pueblo y de la nación”. Dicho en otras palabras: el individuo, siendo entendido como alguien que persigue sus propios intereses, tiene una propensión al cambio, está dotado de ciertos talentos, está manejado por grandes grupos de poder que rigen sobre las normas y políticas en la economía de cada una(o), provocando así el surgimiento de la sociedad mercantil y su comercialización delirante en el territorio.  

 Con base en lo desarrollado hasta este punto, presento algunas preguntas destinadas a estimular una reflexión crítica: ¿Creen ustedes que las ganancias generadas por el modelo económico actual se distribuyen equitativamente en la sociedad?, ¿El modelo económico actual sacrifica la justicia social y la equidad en favor del logro individual?

NOTA EDITORIAL: Cabe destacar que toda columna de opinión es personal y no necesariamente representa el pensamiento de la Fraternidad.

Referencias:

BODMER, J. (2009). Universidad de los Andes. EL ORIGEN DEL DINERO EN GRECIA ANTIG UA: UN DEBATE ECONÓMICO A LA LUZ DE LA HISTORIA. https://repositorio.uniandes.edu.co/bitstream/handle/1992/14406/u402446.pdf?sequence=1&isAllowed=y 

Guzman. F. (6 de agosto 2000). Psicología desde el caribe. ¿QUÉ ES EL DINERO? UN ABORDAJE DESDE LA PSICOLOGÍA ECONÓMICA. https://www.redalyc.org/pdf/213/21300607.pdf